26 octubre 2007

El concejal Miquel se luce

Un Correllengua es un acto público de carácter cultural y festivo destinado reivindicar un determinado sentimiento de la le lengua. Digo “determinado sentimiento” porque, para nuestra desgracia, todavía hoy en la Comunidad Valenciana no hemos sido totalmente capaces de superar esa división sobre el idioma autóctono en la que llevamos inmersos desde hace décadas. Un enfrentamiento en muchos casos ficticio, interesado y alentado desde ciertos sectores que pretenden capitalizarlo políticamente. De ambos lados.

En cualquier caso creo que los convocantes del Correllengua no engañan a nadie: todos sabemos el concepto de territorio y lengua que sostienen. Se puede compartir o discrepar, pero jamás negar el derecho que les asiste a expresar públicamente sus ideas.

El concejal de Seguridad Ciudadana de Torrent, Santiago Miquel, en una de las más torpes (por decirlo suavemente) decisiones que se han tomado desde que gobierna el PP en el ayuntamiento, decidió, no se sabe muy bien en razón de qué, prohibir el Correllengua que iba a discurrir por las calles de la ciudad a principios de este mes de octubre. Por lo leído en los medios digitales deduzco que adujo la eventualidad de que se pudieran producir disturbios o algaradas que afectaran al orden público. O sea, una prohibición preventiva; o sea, al más puro estilo de la censura previa.

Fue una medida tan obtusa que consiguió de un plumazo efectos negativos a múltiples bandas: atentar contra la libertad de expresión y manifestación constitucionalmente reconocidas; dejar en evidencia al equipo del PP de Torrent como un órgano intransigente y de tentaciones totalitarias; soliviantar a los organizadores, participantes y ciudadanos en general; y, de rondón, convertirse en caja de resonancia, de tal forma que la noticia se ha extendido como una mancha de aceite provocando la natural perplejidad e indignación.

Y como colofón necesario, la reedición de la convocatoria del Correllengua, que, si no me equivoco, se estará celebrando esta misma tarde e, imagino, que con la lógica creciente participación e intensidad que provoca la reacción al veto. Como veis, toda una genialidad del concejal Miquel. Se puede actuar con mayor ineptitud política. Pero a fe que es difícil.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres injusto. Los organizadores del correllengua se saltaron a la torera una de ls más imprescindibles normas en nuestra sociedad: solicitar un sencillo permiso a la policía pra organizar la concentración.
Hoy lo han hecho. Pero era más sencillo hacerlo mal desde el principio y intentar dejar en evidencia al ayuntamiento.
Pablo.

Anónimo dijo...

Los organizadores del Correllengua tenían permiso de la Delegación del Gobierno para organizar estos actos en todos los municipios en que estaba previsto y Torrent estaba en ella. No necesitaban otro permiso municipal para ello, porque además iba a desarrollarse en el tramo peatonal de la Avinguda del País Valencià frente a la nueva estación de metro. No se cortaba ninguna calle ni se interrumpía ningún paso. Iba a ser un acto sencillo y corto, ya que la llama que representa al Correllengua tenía que ir a otro pueblo después y a otro y a otro.

No creo que los organizadores tuvieran la intención de dejar en evidencia a alguien ya que están acostumbrados cada año a realizar esta actividad cultural en los días previos al 9 d'Octubre en municipios de todos los colores políticos. Según lo que en su día se publicó en la prensa, este año pasó por Catarroja y Alcásser, como mínimo, donde gobierna la derecha, y allí no pasó nada, seguramente porque esos alcaldes saben lo que es un Correllengua.

Pero el edil de Torrent, en una torpeza que revela incultura, pensaba que los convocantes (muchos de ellos vecinos de Torrent con los que se encuentra a diario en el bar, en la tienda, por la calle y que no tienen ni rabo ni cuernos) iban a utilizar la llama para quemar algo.

Si no fuera por lo grave que resulta prohibir esta actividad en las vísperas del 9 d'Octubre, me daría la risa. Es que ese señor no ha visto nunca un Correllengua?

Precisamente una de las entidades que particiba en el primer Correllengua que fue prohibido es la Gavella, con la que el Ayuntamiento de Torrent organizaba días después un acto conjunto en la jornada del 9 d'Octubre. Y cualquiera que conozca un poco Torrent (un cargo público de la ciudad debería hacerlo) conoce a las personas que integran la Gavella.

Afortunadamente hay entidades que no han permitido que este incidente se pase por alto y han organizado otro Correllengua. Para ello se aseguraron de no dejar ningún cabo suelto en las exigencia municipales.

Ese Correllengua se celebró ayer y fuimos más de 400 personas las que asistimos.

Anónimo dijo...

Pues de esas veremos muchas más.

¿Que esperabais de semejantes mentes privilegiadas?

Ricard dijo...

Bé, crec que he de fer una parell de matisacions:

- La primera: quina "manipulació política", d'un "sentiment", etc. es fa de la llengua des del Correllengua? Només es defensa una cosa tan senzilla com allò que diu les universitats i la ciència filològica al respecte. És un acte de reivindicació lingüística, i punt.

-La segona, per a l'anònim de dalt: el Correllengua és una cercavila, no una "concentració". Cosa que dóna una idea de la ídem que en tens tu al respecte...

-I la tercera i darrera, també per a l'anònim de dalt: si el Pp de Torrent es pensa que tot aquell que no és dels seus és un "delinqüent" que té propòsits "foscos" com ara "cremar fotos del borbó" i crear "alarma social" és ell mateix, a soletes, qui es deixa en evidència. Pretendre atorgar unes reflexions maquiàveliques a l'organització del Correllengua, que hauria buscat la "confrontació" és irreal, a banda que ratlla la paranoia, però bé: tu mateix...

Salut!

el oráculo dijo...

Eso no es cierto, al concejal de seguridad le entró el miedo escénico y aplicó aquello que mas le gusta la prohibición, esta fué argumentada por los recientes incidentes de quema de fotos de los Reyes, este tipo de actitud, demuestra la inseguridad del Sr. Concejal de Seguridad ¿en que manos estamos? ¡que Dios nos coja confesados? Sr. Miquel, los ciudadanos demócatras de esta ciudad que somos más, le prohibimos que prohiba.

Anónimo dijo...

Maria Jose cárgate a este que te tirara por tierra